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Holding para pymes: cuándo tiene sentido en una empresa pequeña
La idea de que las holdings son cosa de grandes grupos es falsa, pero también lo es la contraria. Existe un umbral por debajo del cual el coste de la estructura se come la ventaja, y ese umbral no depende de la facturación sino de tres cosas concretas: cuánto beneficio queda retenido, cuánto patrimonio está expuesto y qué se prevé hacer con la empresa.
El test de los tres factores
- Beneficio retenido. Si cada año queda un excedente relevante en la sociedad que no se reparte, la estructura permite subirlo a la matriz con un coste mínimo y reinvertirlo. Si todo se reparte al socio, el peaje del IRPF llega igual y la ventaja se reduce mucho.
- Patrimonio expuesto. Tesorería acumulada, maquinaria, un local o una nave dentro de la misma sociedad que contrata y factura. Cuanto mayor sea ese patrimonio y mayor el riesgo de la actividad, más valor tiene separarlo.
- Horizonte. Una venta previsible, hijos que se van a incorporar o un proyecto nuevo que se quiere lanzar sin arriesgar lo construido. Cualquiera de las tres cosas inclina la balanza.
Con dos de los tres factores presentes, la estructura suele compensar. Con uno solo, hay que hacer números. Con ninguno, nuestra recomendación habitual es esperar.
Cómo se dimensiona en una pyme
Una matriz con objeto de tenencia y de prestación de servicios, con el administrador retribuido y con un contrato de servicios a la operativa; la sociedad operativa que ya existe; y, si hay inmuebles, una patrimonial. Tres sociedades como máximo, y con frecuencia dos. Añadir más niveles en una pyme casi nunca aporta y siempre cuesta.
La vía habitual
En la mayoría de los casos, una aportación no dineraria de las participaciones de la operativa a una matriz de nueva constitución, o un canje de valores si hay varios socios con porcentajes pequeños. El proyecto se ejecuta en cuatro a ocho semanas y no altera el funcionamiento diario de la empresa: la operativa conserva su CIF, sus contratos y sus clientes.
El coste recurrente, que es la clave
Lo que hay que mirar con más atención no es el coste de montarla, sino el de mantenerla: una sociedad más significa contabilidad, cuentas anuales, depósito, impuestos, libros y documentación de operaciones vinculadas. En empresas con beneficio modesto, ese coste anual puede representar una parte importante de la ventaja. Es la conversación que tenemos siempre en el diagnóstico.
El mejor momento para una pyme
Antes de que la empresa valga mucho. Montar la estructura cuando la plusvalía latente es pequeña es más barato, más rápido y prácticamente imposible de cuestionar. La paradoja es que casi todo el mundo se lo plantea justo cuando ya es tarde, con una oferta encima de la mesa.
Esta página describe el marco general vigente en España y no sustituye al análisis del caso concreto. La normativa mercantil y tributaria, su desarrollo reglamentario y la doctrina administrativa cambian con frecuencia, y existen especialidades autonómicas y forales que pueden alterar por completo el resultado de una reestructuración. Antes de ejecutar cualquier operación conviene verificar la redacción vigente de las normas citadas. Consúltenos su caso.
Sobre la holding en una pyme
¿A partir de cuánta facturación compensa?
La facturación no es el indicador correcto: hay empresas que facturan mucho y retienen poco, y al revés. Lo determinante es el beneficio que queda en la sociedad cada año, el patrimonio acumulado y los planes a medio plazo. En el diagnóstico gratuito hacemos ese cálculo con sus cifras y le decimos si compensa o no.
¿Complica mucho la gestión diaria?
Menos de lo que se teme, pero algo sí. La operativa funciona igual; lo que cambia es que hay una sociedad más que llevar y que las operaciones entre ambas —servicios, alquileres, préstamos— deben documentarse. Bien organizado desde el principio, con contratos y un calendario, es trabajo asumible para cualquier asesoría.
¿Puedo montarla y ver cómo va?
La estructura no es fácil de deshacer sin coste, así que no es una decisión para probar. Lo que sí puede hacerse es empezar por lo esencial —matriz y operativa— y dejar para más adelante la patrimonial o cualquier otro vehículo, si y cuando haga falta. Es la aproximación que recomendamos en la mayoría de las pymes.
¿Le encaja una holding en su caso? Se lo decimos por escrito
Cuéntenos qué sociedades tiene hoy, quiénes son los socios y qué quiere conseguir. Le devolvemos un primer diagnóstico con la estructura que recomendamos, la vía fiscal aplicable, los riesgos que vemos, la documentación probatoria que haría falta y el presupuesto cerrado del proyecto. Sin coste y sin compromiso, en menos de 24 horas laborables.